Perros de Terapia Creo que es lógico, que tras una experiencia como esta, acabara dedicándome a esta grata labor. Por un lado, comparto mi vida, a diario, con los perros, y por otro lado, soy feliz, viendo cómo ayudan de una u otra manera, a quien está enfermo, se siente sólo, está impedido, etc. Una amiga me dijo una vez, que su perro, quitando las veces que le hacía desastres, era lo mejor que le había pasado; pasó de vivir sola, y encerrarse en un circulo de su casa al trabajo y viceversa, a organizarse, de tal manera, que tenía que sacar mínimo tres o cuatro veces a su perro, ahora, ambos tienen una pandilla, hay una manada canina y otra de sus propietarios; tiene más vida social y hace más ejercicio. Un saludo desde aquí a Sam y a su dueña, y al resto de la manada, con la que mi perra y yo compartimos experiencias este verano. |










